‘Venezuela es el gobierno más corrupto del continente’

[ad_1]

Para José Ugaz, presidente de Transparencia Internacional, Venezuela es el gobierno más corrupto del continente americano e incluso ya llegó a superar a Haití.

Ugaz hizo esa afirmación como uno de los panelistas de la reunión de medio año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que se celebra en la ciudad de Antigua, Guatemala.

La revelación de Ugaz se suma a la que hizo también el director para América Latina de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, que destacó que Venezuela era un Estado sin derechos.

Vivanco y Ugaz se pronuncian sobre Venezuela un día después de que el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela suprimió las acciones con las que había retirado los poderes a los diputados de la Asamblea Nacional en un falló el pasado miércoles.

El pasado jueves la decisión del Tribunal Supremo de Justicia desató nuevas tensiones políticas en el país y manifestaciones en contra de las autoridades.

En su presentación, Ugaz también se refirió al caso de Panamá y llamó al expresidente Ricardo Martinelli un prófugo, y detalló que está acusado de haberse ido del país llevándose 5 mil millones de dólares.

Ugaz planteó que el robo de los fondos públicos impactan a los derechos fundamentales de los ciudadanos.

De acuerdo con Ugaz, la corrupción no solo tiene un problema moral y político, sino también efectos en la equidad en el mundo.

El presidente de Transparencia Internacional resaltó que la movilización ciudadana es otra de las luces en la lucha contra la corrupción.

“El periodismo es la máxima expresión para cortar los círculos de impunidad y presionar a las autoridades”, resaltó Ugaz

En otra parte de su intervención ante los miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa Ugaz indicó que la otra luz es la reserva moral de funcionarios y fiscales en Brasil, quienes combaten el poder económico y político.

Al hablar de Brasil planteó que vienen situaciones peores a los ya conocidos casos de Lava Jato, Marcelo Odebrech y la caída de Dilma Rousseff.

[ad_2]

Fuente: La Prensa