Theresa May afronta primera cita electoral en plena tensión con Bruselas

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La primera ministra conservadora británica Theresa May afrontó este jueves 4 de mayo su primera gran cita electoral, unos comicios locales, en plena campaña por las parlamentarias del 8 de junio y en un contexto de crecientes tensiones con la Unión Europea (UE) a propósito del brexit.

Estas elecciones locales, que por primera vez transcurrieron en plena campaña de unas generales, permitirán comprobar si la popularidad de May sigue intacta tras los primeros combates ‘cuerpo a cuerpo’ con Bruselas.

Los colegios electorales cerraron a las 10:00 p.m. (21:00 GMT), y los resultados se conocerán el viernes. Se ponían en juego casi 5 mil escaños en concejos de Inglaterra, Escocia y Gales, y varias alcaldías, entre ellas las de Manchester y Liverpool, que por primera vez en la historia elegían a su primera autoridad municipal, como parte de un proceso de descentralización que arrancó en 2000.

A nivel nacional, los sondeos de opinión mostraban a los laboristas de Jeremy Corbyn 20 puntos por detrás de los conservadores de May, y la incógnita era ver cómo se traduciría esa superioridad en la pelea por concejales y alcaldes.

May fue elegida por su partido en julio de 2016 en sustitución del dimitido David Cameron, y como líder y jefa de Gobierno no ha vivido más que unas pocas elecciones parciales aquí y allá, pero nada de la envergadura de unas elecciones locales o las parlamentarias de junio.

John Hess, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Nottingham, cree que el laborismo tendrá motivos de preocupación de cara al 8 de junio si baja su porcentaje nacional del voto. “May se está concentrando en los feudos laboristas”, explicó a la AFP.

May sorprendió a todos con el adelanto de las elecciones nacionales, inicialmente previstas en 2020, y argumentó que necesitaba fortalecer su posición antes de iniciar las negociaciones de salida del Reino Unido de la Unión Europea.

La coincidencia de ambos comicios ha alterado la naturaleza de los locales, en los que, por lo general, se castiga al Gobierno Nacional de turno. Así, el anterior primer ministro, el conservador David Cameron, perdió casi 500 concejales al poco de ganar las elecciones legislativas de 2012.

En un contexto dominado por el brexit, los conservadores buscan congregar a los británicos tras la primera ministra y desprestigiar a un impopular Corbyn, mientras que los laboristas tratarán de centrar la lucha en asuntos locales.

En Escocia, políticamente dominada por el secesionista Partido Nacional Escocés (SNP), la lucha tendrá como tema de fondo la pretensión de celebrar un nuevo referéndum de independencia. La joya de las elecciones en la región del norte será Glasgow, cuyo concejo lleva casi 40 años en manos de los laboristas y ha resistido hasta ahora el empuje nacionalista.

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Fuente: La Prensa