Selección: Sin llegar a los 20 años, muchos ya son padres

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Foto: El volante de la selección Sub-20 y de El Chorrillo, Ricardo Ávila (19 años), vive en una dura situación familiar, pero trata de sacrificarse por sus dos pequeños.

La vida de un joven futbolista que no tiene compromisos le permite disfrutar de muchas libertades, pero para aquellos que adquieren muy temprano la responsabilidad de ser padres esto los obliga a madurar de manera más rápida.

En el fútbol panameño existen muchos jugadores de las selecciones juveniles, sobre todo en la Sub-17 y la Sub-20, categorías en las que en estas edades es donde los chicos buscan experimentar.

Uno de los casos es el del delantero taurino Ronaldo Córdoba, padre de dos hijos, que hace poco fue separado de la Sub-20 por dar positivo en un control antidopaje y ahora promete cambiar su actitud para volver a la Rojita y darle un buen futuro a su familia.

“Vivo con mi mujer, mi hijo, mi mamá, mi hermana y mi papá. Creo que no me siento bien en varios casos, siempre están las tentaciones, el ‘guetto’ (barrio) siempre te llama, pero cuando tú tienes un solo propósito de sacar a tu familia adelante, eso lo tienes que dejar a un lado y yo decidí apartarme de eso”, sostuvo el atacante de 18 años de edad.

“Quiero concentrarme en el fútbol, que es lo que amo y buscar el futuro de mis hijos, de mi mamá y de mi familia”, agregó Córdoba.

Andrés Peñalba, compañero de Ricardo Ávila en la Sub-20 y en El Chorrillo, cuenta la difícil historia que ha tenido que afrontar su gran amigo de infancia, quien vive solo y es padre de dos hijos.

“A Ávila se le murió la mamá, lastimosamente el papá no lo reconoció y es una historia muy complicada. No ha sido fácil para él porque vive solo desde los 17 años y tiene dos hijos”, confesó.
Dentro de la selección Sub-20 que se prepara para el Premundial que se disputará del 17 de febrero al 5 de marzo en Costa Rica, hay muchos jugadores que son padres como Ávila, Aldo Ciel (dos hijos), Adalberto Carrasquilla (un hijo), Pablo Magallón (una hija), Justin Simmons (una hija) y Armando Brown, este último el caso más llamativo con tres hijos.

El defensa placino de 19 años es un gran ejemplo, ya que además de jugar al fútbol también trabaja para poder llevarle el pan a sus pequeños.
En la Sub-17 destaca la presencia de apenas un jugador.

Se trata del volante Carlos Headley, quien tuvo su hijo a los 15 años y hoy día se encuentra separado de la madre.

“Mi bebé tiene un año, vive con la mamá, pero yo me la paso con él. Mis padres me alientan a seguir haciendo lo que me gusta porque en el barrio todo es violencia”, dijo el jugador de 16 años de los Leones de América de la LNA.

‘Estos jugadores deben ser mejor orientados’

ML | Para el psicólogo Alfredo Arango, la exigencia que tienen los futbolistas jóvenes que a su vez son padres es tremenda y por ello necesitan de un reforzamiento emocional positivo y también ayudarles con becas a sus hijos para que se concentren más en el juego.

“Trabajé con la Sub-20 cuando comenzaba esta categoría y me percate que los jóvenes tenían una gran humildad, provenían de lugares pobres y eso contrastaba con el hecho de que son súper estrellas, buenos jugadores, y con ellos trabajé en su autoestima y hacerles entender su importancia en su rol como estrellas. Les decía que ellos llegaron a dónde estaban ganándole desde los chicos de su propio barrio hasta a otros seleccionados.

Parece que no tienen un psicólogo de cabecera que les recuerde eso. Ellos necesitan tener charlas motivacionales más seguidas para que asuman su rol frente a la fanaticada, que en ocasiones solo les reclama cuando algo sale mal y no consiguen buenos resultados”. El especialista señaló que “muchos de estos jugadores tienen un ego muy frágil, pues no recibieron desde su hogar el apoyo y vienen de familias disfuncionales y caen en ese ciclo al tener hijos muy jóvenes y a veces con varias mujeres”.

Pepe y una vida tormentosa

ML | La vida del volante de la Sub-20 y del Chorrillo FC, Ricardo ‘Pepe’ Ávila [izq. en la foto], ha sido de muchas complicaciones y sin la presencia de sus padres, se ha tenido que sacrificar al máximo por sus dos hijos. “Una vida sin padre es complicada, pero yo trato que no sea complicada para ellos [sus hijos] como lo fue conmigo”, dijo. “He tenido una vida difícil porque antes mi quincena era sólo para mí, todo me lo gastaba en yo mismo”, agregó el jugador de 19 años de de edad. Pepe tiene dos varones de cinco meses, pero de diferentes madres.
“No he tenido problemas para verlos, cuando los pido me los traen”, manifestó Ávila, quien tuvo una amarga experiencia en el 2016 por Eslovenia con el FC Koper.
“Mi representante no quería que me quedará allá por unos problemas (económicos) que pasaron. Estuve como dos o tres meses allá. Al principio fue un poquito difícil, porque mis hijos acababan de nacer. Tuve bastantes complicaciones porque los quería ver”, confesó.
Desde la ausencia de sus progenitores, Ávila se ha visto obligado a hacerle frente a los gastos de la casa viviendo solo en Calle 25, El Chorrillo.
“Recibo el apoyo de mí sobrino y de mí tía que es como si fuera mi mamá. También de una señora que me crió”.

pipino

Los técnicos piden que se cuiden
Enfrentar el reto de ser padre tan joven implica una ardua ocupación de la que muchos futbolistas no están preparados, motivo por el que los técnicos nacionales piden evitar embarazos no contemplados.
Juan Carlos Cubilla, entrenador de la selección Sub-17 de Panamá, asegura que tener un hijo a una corta edad puede coartar las oportunidades de triunfar en el fútbol.
“Los chicos están en una etapa donde se están desarrollando y hay que hablarles para que estén anuentes que el tener relaciones implica mucho”, señaló Cubilla.
Para Leonardo Pipino, timonel de la Sub-20, estos jóvenes tienen muchas cosas que vivir y primero deben transformarse en personas más sólidas.
“Ellos son mayores y libres de elegir, pero siempre estamos pendientes de que no tengan hijos y de que se cuiden”, dijo.
La poca madurez para asumir la responsabilidad de ser padre puede llegar a crear un colapso mental en el chico, de acuerdo a Rolando ‘Ñato’ Palma, estratega del equipo del Tauro FC.
“El jugador cuando tiene una responsabilidad grande por ahí se frustra, se trauma y no quiere seguir la carrera”, afirmó.

Francisco Márquez
fmarquez@metrolibre.com
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Instagram: francisco22marquez

 

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Fuente: Metro Libre