Regates, golazos y fatiga

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Un día de overol, marcado por un desgastante trabajo, las “diabluras” de Armando Cooper y un Sergio Moreno on fire, tuvo ayer la Selección Mayor de Fútbol de Panamá, en el estadio Luis Ernesto “Cascarita” Tapia, que se prepara para la Copa Centroamericana 2017.

Cooper y Moreno fueron los encargados de bordar el fatigante entrenamiento, en el que por momentos no bastaban el agua, la poca sombra, las cortas pausas o las bebidas isotónicas (o hidratantes) para recuperar todas las energías.

En medio de tanto cansancio, apareció primero el talento de Cooper, en el trabajo de uno contra uno, para dar algo de frescura al horno en el que estaba convertido el “Cascarita”.

Con regates y cambios de ritmo, el volante del Toronto FC fue una pesadilla para sus marcadores. Incluso, este medio pudo escuchar cómo sus compañeros decían que el colonense “era uno de los jugadores más difíciles de marcar”.

Por su parte, Moreno fue a lo suyo, a hacer goles.

En el mismo ejercicio, el atacante del Deportivo Municipal peruano prácticamente no dio tregua, y ya fuese que tuviera a su marcador cerca, lejos o a media distancia, parecía siempre encontrar un hueco para disparar. En la mayoría de sus turnos mandó el balón al fondo de las redes, casi siempre firmando golazos, con remates a ángulos del marco muy complicados para que llegara el portero de turno.

“Lo de hoy (ayer) fue bastante exigente. A esta hora de la mañana es muy duro por el sol”, comentó Luis “Chino” Pereira, centrocampista del Árabe Unido de Colón.

“(Risas) Hay que aguantar la boca, porque si no, vamos a venir para acá gordos y no es la idea”, añadió el futbolista, cuando se le preguntó cómo hacían ellos para no caer en la tentación de abusar del pavo, jamón, rosca y demás.

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Fuente: Panamá América