Oficialistas serían los que tendrían más injerencia política en la JMJ

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Si hay algún sector que podría tener injerencia política en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) sería el oficialismo, debido a que es quien cuenta con los recursos para apoyar el mayor evento internacional de la Iglesia católica en 2019.

Solo el año pasado, el gobierno del presidente Juan Carlos Varela fue acusado de desembolsar más de 2.8 millones de dólares a favor de la Iglesia católica, y mover recursos para ser los anfitriones de la JMJ.

Sin embargo, Varela ha enfrentado las críticas de la propia Iglesia, cuando el fin de semana pasado el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, solicitara no utilizar la JMJ para ganar adeptos en las elecciones de 2019, por ser una actividad que supera las esferas eclesiales, políticas, religiosas y culturales.

En este sentido, el sociólogo Marco Gandásegui explicó que la Constitución Política de Panamá es muy clara en señalar que la Iglesia y el Estado están muy separados.

“Todos los individuos tienen la decisión de profesar la religión que bien les parezca, y eso no necesariamente es lo que se ve en política, porque el Gobierno siempre utiliza la religión en función de sus intereses”, reconoció Gandásegui.

También adujo que al ser visto el presidente Varela como un mandatario que profesa la religión católica, ha venido a ser una interpretación de que existen mayores derechos sobre esta comunidad.

Ante esto, el abogado Neftalí Jaén sostuvo que “el arzobispo habla como si todo Panamá fuese católico, lo cual provoca brotes en otras religiones y cultos que son permitidos por Constitución en Panamá”.

Agrega que “el artículo 35 de la Constitución establece que se reconoce a la religión católica como la de la mayoría de los panameños. Sin embargo, es libre la profesión de todas las religiones”.

A su vez, el abogado Ernesto Cedeño manifestó que los gobiernos tienen que apoyar la libertad de religión, pero ha sido un hecho notorio que el Gobierno ha tenido una inclinación hacia la católica.

Esto se vería reflejado en la utilización de los fondos de la Presidencia para actividades religiosas.

Entre estos, una autorización el año pasado al Banco Hipotecario para donar dos terrenos a la arquidiócesis de Panamá, cuyo valor asciende a 2.7 millones de dólares.

Además de unos 35 mil dólares de su partida discrecional para apoyar la construcción de parroquias; incluso, 53 mil dólares para que jóvenes pudieran asistir a la JMJ.

“Como país, si tú quieres apoyar debe ser a proyectos, y no solamente iglesias; se está en contraposición con lo que dice el artículo 19 de la Constitución, que no debe haber fueros ni privilegios ni discriminación, eso es lo que vemos en Panamá y debe superarlo la igualdad”, opinó Cedeño.

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Fuente: Panamá América