Motta suena en sobornos en Colombia

[ad_1]

Varias empresas panameñas, entre ellas Motta Internacional, figuran en un grupo de 11 compañías –incluyendo transnacionales– a las que se transfirieron fondos derivados de los sobornos de Odebrecht pagados en Colombia, según delató uno de los implicados en la trama internacional.

El diario “El Espectador” reportó que en una audiencia de imputación de cargos que se realizó el lunes, el empresario Enrique Ghisays confesó que aceptó $750 mil para “lavar” los $6.5 millones que la constructora brasileña pagó en sobornos al exviceministro de Transporte de este país Gabriel García Morales, a cambio de amañar la licitación de la Ruta del Sol Sector II, un proyecto de 528 kilómetros valorado en $2,000 millones.

 Parte de esos $6.5 millones –unos $4.5 millones– fueron depositados en el banco Wells Fargo, en Miami, desde cual se hicieron 11 giros a varias empresas, entre ellas Motta Internacional, Phillips Caribbean Panamá, Grupo Akkar, Adata Technology, Valores Bancolombia, Sony Electronics, Udiotech Limited, Equilibria Venture LLC, Costal Marine Contractors, Colón Corp. en Antigua y Bermuda y a Rafael Pérez Lequerica, señala el diario.

Enrique Ghisays  aceptó haber sido el responsable de lavar los $6.5 millones entregados por la empresa, para lo cual se valió también de una empresa “offshore” creada en Panamá, denominada Lurion Trading.

Motta Internacional afirmó que no ha recibido ninguna inversión por parte de la empresa Lurion Trading Inc. “Uno de los accionistas de Lurion Trading Inc. fue cliente de Motta Internacional S.A. del 2010 al 2013. Durante el tiempo que fue cliente, adquirió electrodomésticos, los cuales se pagaron siempre a través de transferencias electrónicas por el sistema financiero formal, en pleno cumplimiento con los estándares establecidos”, sostuvo la compañía en un comunicado.

“El Espectador”, en su reportaje titulado “Así entraron a Colombia los sobornos de Odebrecht”, destacó que los movimientos financieros que realizó Enrique Ghisays  se dieron entre marzo del 2010 y finales del 2011.

[ad_2]

Fuente: La Critica