Maratón de candidatos y alianzas impensables

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Panamá se aproxima al año preelectoral y aunque hay una especie de maratón por las candidaturas presidenciales, hasta ahora hay pocas figuras que generen pasión entre el electorado, por lo que los partidos y la clase dominante parecen apostar al billete.

Solo dos figuras en el país provocan reacciones a favor y en contra: Ricardo Martinelli y una populista Zulay Rodríguez, el resto de los políticos se reparten el saldo de las simpatías y antipatías.

En medio de ese escenario, un maquiavélico mandatario Juan Carlos Varela apuesta a la división como su tabla de salvación. Para algunos, el Presidente ya ha cosechado más enemigos que Martinelli y éstos esperan con ansias la llegada del 2019.

Un presidente que ya resiente el cansancio del poder y con tiempo apenas para terminar la línea 2 del Metro y esperar el “milagro” chino, basará su estrategia en entregar el poder a alguien que “no lo joda” y en esa línea trataría de sumar una alianza oficialista que incluiría al Panameñismo, Partido Popular, Molirena, partido Alianza, disidentes del PRD y del CD e independientes. Su otra carta, es que el opositor que llegue al Palacio de Las Garzas, no lo persiga.

Varela ya trabaja en colar entre potenciales candidatos del CD y del PRD a figuras que no le monten la perseguidora. Hay un trabajo de penetración política que se ha estado trabajando desde las bancadas de diputados y en su momento el Ejecutivo cobrará los favores o el aparato de inteligencia divulgará los dossier armados.

Juan Carlos Varela puede que no sea buen gobernante, pero políticamente es astuto. Ya controla el Tribunal Electoral, puede llegar hasta nombrar 7 magistrados de la Corte Suprema de Justicia, es probable que imponga al nuevo Fiscal Electoral y a todos los jefes de la Fuerza Pública los tiene comiendo de la mano, aunque –algunos conocedores- advierten que en ese grupo la “lealtad es con precio y con dudas”.

Aunque Varela desea que el candidato oficialista sea Mario Etchelecu, altas figuras del Panameñismo, aseguran que ya el alcalde José Blandón “noqueó” al ministro de Vivienda, pero la realidad es que la última encuesta de Dichter and Neira les asigna similar índice de gestión con saldo positivo para ambos.

La elección se puede ganar hasta con el 30%, si todos los partidos grandes postulan candidatos, pero sin duda el que arme una alianza fuerte, tiene más chance, sostuvo un dirigente del colectivo oficialista.

Para la dirigencia panameñista, el PRD es la fuerza a vencer; el CD sería fuerte si el candidato fuera Martinelli, pero no tienen figura y su estructura política de base está muy deteriorada. Es probable que al CD haga lo de nosotros en el 2009: aceptar una vicepresidencia, vaticinó un alto cargo del varelismo.

En el PRD, la figura que parece liderar los sondeos es Zulay Rodríguez, aunque Rafael Mezquita alega que el mejor posicionado es Laurentino Cortizo. Sin embargo, ya hay grupos del llamado poder económico que tratan de convencer a Samuel Lewis Navarro para que corra nuevamente a unas primarias, donde se volvería a enfrentar a su primo Juan Carlos Navarro, quien sostiene que a la tercera va la vencida.

Para Rafael Mezquita, hoy día el principal rival del PRD sería el CD. El analista sostiene que la unidad que se pueda lograr tras unas primarias que se realizarían en septiembre, sería determinante para la victoria o no del partido de Omar.

Un exmiembro del CEN del PRD dijo que la membresía espera que el partido se levante de sus dos derrotas dramáticas y conquiste el poder. ¿Se podrá lograr esto con la atomización de candidatos, algunos alentados por el oficialismo, otros por grupos económicos y otros con gran compromiso con las raíces del torrijismo?

Para el exdirigente, los escarceos iniciales pueden dar como resultado otra derrota que podría ser un golpe mortal al PRD, pero también lanzó una serie de interrogantes: ¿podrá el CEN resistir el populismo que avanza con una de las pre candidaturas, tendrá el CEN la capacidad de orientar a su membresía de la necesidad de un estadista para acometer los graves problemas del país, soñará en CEN con una alianza con el oficialismo para frenar la fuerza de los locos, sería viable una asociación formal o informal entre PRD y CD en las bases de ambos partidos?

El perredista advierte que los tres partidos grandes saben que tienen que hacer alianza con alguno de esos colectivos fuertes, por lo que en el 2018 puede que se vea lo inverosímil: perdones, reconciliaciones, abrazos y elogios; todo lo que sea necesario con tal de que el oficialismo busque ganar para evitar investigaciones o que el CD obtenga victoria para frenar la persecución.

Según la fuente, si el PRD no juega bien sus cartas puede ser castigado por un matrimonio de conveniencia entre Panameñismo y CD, por lo que debería buscar los consensos para presentar a la mejor figura sin el trauma de una primaria sanguinaria.

La gente de Martinelli y a Varela si tienen algo en común es que prefieren ver al PRD hundido con tal de resolver sus problemas legales actuales y futuros problemas legales, sostuvo el miembro del colectivo surgido durante la dictadura militar.

A juicio del exmiembro del CEN, Varela enfrenta opciones, ninguna de ellas apetecible como es formar una alianza ya sea con el PRD o El CD. Juan Carlos y su círculo temen ir solo, porque hasta los verdes se quieren separar con el fin de postular una figura que le garantice su subsistencia como partido, léase Ernesto Pérez Balladares.

Sin embargo, alianzas entre adversarios generan problemas de confianza, pero nada es descartable, porque para algunos es preferible estar en el gobierno con un alacrán que en El Renacer.

Lo cierto es que hay un desordenado escenario político y con partidos fragmentados. Votar, votar, votar. ¿Por quién? La elección debería ofrecer al país el debate sobre cuestiones importantes como el futuro del proyecto de país para los próximos 50 años. ¿Quiénes son los candidatos que ofrecerían un debate político sobre los grandes temas nacionales? ¡Eso es lo importante!

Un exministro de los años locos, sostiene que Panamá no es el mismo país de hace 4 años. El gobierno se encargó de destruir la clase política y económica con sus acusaciones de corrupción y lo peor de todo es que el Partido Panameñista se pegó un tiro en el pie, porque ahora ellos son vistos no solo como corruptos, sino también como hipócritas con todas las pruebas que están saliendo en su contra.

  A juicio del exmiembro del Gabinete para intentar ganar, el Panameñismo solo puede ir con José Blandón, quien debe distanciarse de un Varela que tampoco confía en él, porque su delfín es el “Ministro Argentino” Etchelecu.

De acuerdo, al entrevistado, el CD tiene chance, pero las estrategias de los candidatos están equivocadas. El PRD también tiene opción, pero hay demasiados intereses encontrados al interno del partido.

  A juicio de exministro, la estrategia del gobierno es decir que tienen un piso de 400 mil votos y que pueden dividir la contienda electoral poniendo candidatos independientes, pero eso no les va a funcionar.

“Los independientes, ni pierdan su tiempo, ni dinero”, fue la sentencia del exjefe ministerial 

”En esta vuelta el pueblo no se va a comer el cuento de $58, ni de más seguridad y más empleo.  Van a buscar a un salvador que pueda retomar el curso del país de forma estable. Nunca ha existido tanta tensión en el pueblo panameño como existe en estos momentos y la gente solo está a la espera de sacar a Varela y Cía a punta de votos”, añadió.

En el CD, las opciones son Rómulo Roux, José Raúl Mulino y Riccardo Francolini. La exprimera dama Marta de Martinelli no tiene interés –por ahora en una candidatura- pero las presiones contra su familia la harían variar esa negativa y puede aceptar una postulación.

En los escenarios de lo impensable, pero no imposibles, hay quienes no descartan una nómina de mujeres que incluya en el tiquete a Marta de Martinelli y a Zulay Rodríguez; u otra explosiva que ponga a Zulay a la cabeza y lleve a “El Loco” Martinelli como vicepresidente.

  En el campo de la izquierda, el Frente Amplio por la Democracia (FAD), su dirigente Richard Morales sostiene que la contienda en el 2019, no será enfrentar a un partido o candidato en particular, sino a una élite económica y política.

“El rival son todos los candidatos de los partidos tradicionales y por libre postulación que responden a los intereses de las élites, caras distintas de un mismo poder económico y modelo de país corrupto”, alegó Morales.

Morales, egresado de Harvard, expresa que por más que hayan centenares de figuras de todos los colores y tamaños, responden a los mismos intereses de siempre, cuando un pueblo pide a gritos nuevos liderazgos y proyectos para refundar a Panamá.

Morales no descartó que en Panamá ocurra algo como lo que sucede en Honduras, porque las élites harán todo lo posible por conservar su poder y privilegios ante la amenaza de la victoria de una fuerza popular. Aquí no dudarán en romper con la democracia, mediante un fraude o un golpe militar, como ya han hecho en el pasado, por eso, no es suficiente ganar las elecciones, tenemos que generar la suficiente organización y movilización popular y ciudadana para hacer imposible un fraude o golpe, creando un mandato popular incuestionable para gobernar y transformar el país, fue su conclusión.

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Fuente: La Critica