Mantén tus pisos de linóleo impolutos

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Este revestimiento ha ganado popularidad en años recientes gracias a la modernización de su proceso de instalación y cuidados.

Duradero, algo retro y bastante más económico que el parquet, aunque con sus mismas vetas. El linóleo es un laminado que se caracteriza por su practicidad, ya que es muy sencillo adaptarlo a las medidas de cualquier espacio. Solo necesita ser cortado en forma de cuadrados o las típicas tablillas.

Otra de las razones por la que es un favorito en los hogares es por su mantenimiento. Hoy te contamos cómo llevarlo a cabo:

Limpieza

Para tener pisos de linóleo impolutos, es recomendable barrerlos de forma regular. También puedes optar por aspirarlos, siempre considerando las esquinas y las uniones.

Control de humedad

Tal como la madera, este material es sensible a la humedad y ésta puede causar las temidas burbujas que lo deterioran. Para evitar estos daños, exprime muy bien el coleto y emplea una solución no abrasiva y agua fría.

The samples of collection natural linoleum

The samples of collection natural linoleum

Capa de brillo

Por el roce de muebles y zapatos, los pisos de linóleo van perdiendo su acabado brillante. Cuando esto pase, mejor darles una capa de abrillantador, preferiblemente cremoso, más no barniz.

Tonalidades

Las opciones que existen actualmente en el mercado incluyen laminados texturizados y de una amplia gama de colores. Para conservar los pigmentos, utiliza detergentes suaves, de preferencia con pH neutro. Igual, procura no empapar las superficies, solo da un par de pasadas a los pisos.

Rayones 

Los pisos de linóleo, como el resto, están sujetos a mínimos raspones. Para tratarlos, utiliza una lija y luego unta una leve capa de cera. El paso más importante es dejarlos secar debidamente, mínimo de 12 a 24 horas.

¡Manos a la obra!

Por María Gabriela Cartaya

Imágenes: Archivo Eme

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Fuente: Malltv