La moda es más política que nunca

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La camiseta de Dior fue el detonante de la explosión de mensajes feministas que veríamos en las pasarelas del pasado febrero. “Ante una amenaza como la que representa Trump para los derechos de las mujeres, la industria de la moda ha respondido, como lo ha hecho en todas las revoluciones”, argumentó José María Paz Gago, autor del libro ‘El octavo arte.

Ahora, hasta Chiara Ferragni (bloguera y estudiante de derecho en Milán) sacó su propia camiseta con la palabra ‘Feminist’. Pero antes de este boom, Karl Lagerfeld se adelantó e incluyó la protesta en sus shows. En septiembre de 2014 las modelos de Chanel salieron portando carteles en defensa de la igualdad.

Paz Gago insiste en que la moda siempre se ha utilizado como símbolo en todas las revoluciones, hasta en la francesa, donde a las clases populares se las conocía como ‘sans culottes’ (sin calzones) para diferenciarlas de los acaudalados que llevaban esta prenda. Ya en el siglo XX, Elsa Schiaparelli escandalizó diseñando una falda-pantalón para la tenista Lili Álvarez, Coco Chanel ideó pantalones para sus clientas, Yves Saint Laurent inventó el esmoquin femenino y Mary Quant la minifalda para la generación de los ’60.

La consigna “The Future is Female”, del último desfile de Prabal Gurung, es uno de los lemas de los ’70 de Labyris Books, la primera librería feminista de Nueva York.

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Fuente: Panamá América