Gobierno intenta subir la recaudación de impuestos

[ad_1]

A pesar de que una de las promesas del presidente Juan Carlos Varela fue el no aumento de los impuestos, durante su administración se han aprobado varios que, según algunos conocedores en la materia, obedecen a la baja recaudación de lo presupuestado y el aumento de la deuda.

En los últimos tres años, los panameños han tenido que asumir nuevos  impuestos. En el 2015, un año después de asumir el poder, el  presidente Varela  aplicó tres nuevos impuestos a varios sectores de la economía del país, mientras que dos fueron rechazados. 

El primero fue el proyecto de ley 197 que estableció un nuevo tributo de $5 por la extracción de cada metro cúbico de arena, piedra y otros materiales, con el objetivo de que el Estado pueda recaudar los $22 millones para  aumentar  a los jubilados.

La industria de los juegos de azar no se escapó de esta realidad cuando se le aplicó un impuesto selectivo al consumo  (ISC) de 5.5%, el cual se impuso directamente a las personas que apuestan, y se ejecuta cuando quienes asisten a estos locales cambian el efectivo por las fichas para poder participar y jugar.

Antonio Alfaro, presidente de la Asociación de Administradores de Juegos de Azar de Panamá (Asaja), ha reiterado en varias ocasiones que Panamá es el único lugar en donde se le cobra al jugador antes de ganar, lo que ha ocasionado una baja en esta actividad.

A la industria manufacturera también se le aplicó un gravamen, que es la tercera iniciativa del presidente Juan Carlos Varela por aumentar la recaudación por vía de los impuestos.

Esta vez fue a la cerveza con seis centavos y un quinto ($0.062) por cada grado de alcohol por litro de bebida, según lo establecido en la Ley N.° 126.

El Gobierno también intentó aplicar un arancel en dos ocasiones (2016 y 2017) a la gasolina de $0.05 y $0.10 por cada litro, con la finalidad de recaudar $100 millones al año para financiar, con $80 millones, el aumento a los jubilados y con $20 millones el Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), sin embargo, ambas propuestas fueron objetadas por la población.

En el 2017, ante una baja recaudación de los impuestos, el Gobierno aprobó modificar el pago de impuesto de bien inmueble para la vivienda nueva, de segunda, los comercios, industria y demás, lo cual garantiza que todos los panameños paguen.

De acuerdo con cifras de la Dirección General de Ingresos, este año hasta septiembre, se ha recaudado 5 mil 63 millones, es decir, 332 millones 807 mil dólares menos a lo presupuestado. En el 2015, también se cerró en diciembre con 330 millones 863 mil dólares menos a lo presupuestado y el año pasado, con 249 millones 198 mil dólares menos a lo que se tenía previsto.

Ante estas cifras bajas en la recaudación y una deuda pública al alza, el Gobierno busca los mecanismos para poder mejorar sus ingresos y así poder hacer frente al pago de sus obligaciones.

La deuda pública hasta el 31 de octubre se ubicó en 23 mil 418 millones de dólares, aumentando 38.5 millones respecto a lo registrado en el mes anterior.

Sin embargo, el saldo de la deuda en octubre de 2016 era de 21 mil 411 millones, lo que representa un aumento hasta octubre pasado de 9.3 por ciento.

Esta situación ha sido alertada por organismos internacionales como el Fondo Monetario internacional (FMI), a través de la Declaración Final de la Misión del artículo IV de 2016.

Indica el documento que el cumplimiento de las obligaciones fiscales es muy bajo en Panamá, dado el nivel de desarrollo y el gran dinamismo económico.

Además resaltan los esfuerzos del Gobierno por mejorar esta situación a través de medidas adoptadas en cuanto a la retención del ITBMS, la creación de una mejor plataforma fiscal electrónica, así como una mayor capacitación de los recursos humanos.

Sin embargo, economistas y empresarios cuestionan la función de la Dirección General de Ingresos, que no ha podido en tres años lograr recaudar lo presupuestado.

La economista Maribel Gordón manifestó que existe una incapacidad en la recaudación fiscal con proyecciones que siempre fueron una falacia por parte del Gobierno.

“Las proyecciones que se hacen muchas no tienen sustento, es decir se proyecta más allá y obviamente la realidad es otra, ya sea por la dificultad en el crecimiento económico de algunas actividades, por la incapacidad de la DGI en la recaudación fiscal, y la evasión en el pago tributario al fisco”, expresó.

En tanto, el economista Augusto García señaló que el sistema tributario panameño es regresivo, es decir, el que más ingreso tiene menos impuesto paga.

[ad_2]

Fuente: Panamá América