Estado de emergencia

[ad_1]

Egipto despidió a las víctimas mortales de los atentados terroristas que golpearon el domingo las catedrales de las ciudades de Tanta y Alejandría, coincidiendo con la entrada en vigor del estado de emergencia, que se prolongará durante tres meses.

Las imágenes de duelo se repitieron ayer en el monasterio de Marmina, en Alejandría, durante el funeral de siete de los cristianos coptos que perdieron la vida en esta ciudad, junto a otros 10 fieles, cuando participaban en la celebración del Domingo de Ramos en la catedral de San Marcos.

Entre los muertos de este ataque, que al igual que el que sacudió la catedral de San Jorge de Tanta fue reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), se encuentran 10 musulmanes: siete policías que vigilaban el templo y tres civiles que pasaban por el lugar.

En medio de intermitentes llantos y continuos suspiros, y con una ausencia total de responsables políticos, los familiares de las víctimas les dieron su último adiós.

En Tanta, donde perdieron la vida 28 fieles, optaron por enterrar a sus muertos esta madrugada y en el interior del complejo catedralicio.

Uno de los clérigos de la catedral de San Jorge, Musa Wasif, explicó a Efe que solicitaron permiso al Gobierno para convertir la sala donde han sido sepultados en “un santuario dedicado a los mártires”.

Un día después de la tragedia, las tiendas en Tanta, capital de la provincia de Al Garbiya, han vuelto a abrir sus puertas, entre ellas los comercios cristianos que cerraron con motivo del Domingo de Ramos, día festivo para los cristianos egipcios, que representan entre un 10% y un 12 % de la población.

[ad_2]

Fuente: La Critica