El poderoso huracán Harvey golpea con furia la costa de Texas

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El poderoso huracán Harvey tocó tierra la noche de este viernes 25 de agosto en la costa estadounidense de Texas, donde ya fue declarado el estado de catástrofe natural, con una fuerza inédita en una década y que presagia “inundaciones catastróficas”.

Harvey, que se fortaleció a categoría 4 en las últimas horas, llegó a tierra a las 10:00 p.m. hora local (03:00 GMT del sábado) cerca de la ciudad de Rockport, con vientos sostenidos de 215 km/h, informó el Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami.

El presidente Donald Trump finalmente declaró el estado de catástrofe natural –tal y como pedía el gobernador de Texas, Greg Abbott–, para poder liberar fondos federales, con el objetivo de atender los destrozos que provoque el paso de Harvey.

“Obviamente ya podemos decir que, en este punto, será una gran catástrofe natural”, declaró Abbott, quien desplegó a mil miembros de la Guardia Nacional de su estado para hacer frente al huracán.

“Se esperan inundaciones catastróficas en porciones del sur y sureste de Texas”, advirtió el Centro Nacional de Huracanes.

En la mente de todos los estadounidenses permanece el huracán Katrina, que causó graves inundaciones y se cobró la vida de mil 800 personas cuando azotó la ciudad de Nueva Orleans (sur) en 2005.

Cientos de miles de habitantes de la costa del Golfo de Estados Unidos fueron llamados a abandonar sus hogares. Corpus Christi, una ciudad de 300 mil habitantes sobre el Golfo de México y la primera en la trayectoria del huracán, se convirtió en un pueblo fantasma.

Los servicios de emergencia están en pie de guerra en la urbe, mientras que las autoridades temen por los vecinos que no quieren dejar sus hogares, a pesar de arriesgar sus vidas.

La Guardia Costera de Estados Unidos aseguró que ha rescatado por aire a doce personas de Corpus Christi, donde 26 mil habitantes se quedaron sin electricidad, según AEG Texas.

“Siempre hay gente que se quiere quedar, es su decisión, pero tienen que entender que se tendrán que quedar ahí hasta que pase la tormenta si necesitan ayuda”, contó Matt Sebesta, un funcionario del condado de Brazoria, cerca de Houston.

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Fuente: La Prensa