Un enfrasque por el honor y el billete



Es la clase de pelea que Gennady Golovkin buscó desde el momento que se bajó de un avión hace seis años para asentarse en Los Ángeles. Es el combate que el aficionado del boxeo también ansiaba.

Golovkin y Saúl “Canelo” Álvarez se enfrentan el sábado en un combate del peso mediano que venía fraguándose desde hacía mucho tiempo. Lo harán en el mejor momento de sus carreras y los dos prometen la clase de pegada que podría hacer que sea una pelea que quede para el recuerdo.

Tres semanas después de que Floyd Mayweather Jr. y Conor McGregor se midieron en un extravagante espectáculo, el boxeo ofrecerá lo mejor a disposición en una pelea a 12 asaltos, que repartirá millones de dólares a los púgiles y establecerá un campeón indiscutido en las 160 libras.

El campeón del peso mediano tiene en su poder las coronas del mundo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y Consejo Mundial de Boxeo (CMB), pero a pesar de eso, el retador mexicano se ganará una bolsa de entre 20 y 25 millones de dólares y el de Kazajistán se llevará 10.

“Es una pelea en serio”, dijo Golovkin. “Uno puede irse a su casa o acabar en el hospital. Es peligrosa. Todo el mundo entiende eso”.

Y eso es algo que ambos comprenden, la razón por la cual Golovkin ha tenido problemas para encontrar rivales. El kazajo ha noqueado a casi todo el mundo que ha enfrentado, victorioso en sus 37 peleas, 33 definidas antes del límite.

Pero Álvarez también pega fuerte, y el ídolo mexicano es un excepcional contragolpeador con un estilo de pelear que debe neutralizar el asedio de Golovkin.

“No doy un paso atrás”, afirmó Álvarez. “Soy un contragolpeador y me gusta intercambiar golpes”.

El duelo de estilos es lo que entusiasma a los fanáticos sobre lo que pueda ocurrir en el mismo tinglado donde Mayweather noqueó a McGregor hace tres semanas. Las entradas se vendieron por completo y se esperan cuantiosos ingresos en el negocio de televisión de pago por ver, aunque no alcanzará el mismo nivel que generó la publicitada pelea del mes pasado.

Pero de todas formas será un combate imperdible, uno que evocará de los grandes pesos medianos de la década de los 80. Ambos boxeadores hicieron el peso pactado de 160 libras exactas y están listos para su esfrasque de hoy.

“Todo dependerá de quién podrá dar la trompada que defina la pelea y creo que Gennady lo hará”, dijo Abel Sánchez, el entrenador de Golovkin. “Se van a dar con todo y le darán a los fanáticos la clase de pelea que quieren y esperaban”.



Fuente: La Critica