Templanza, amor filial y mucha risa



A María (Reina Medaglia) la tomó de sorpresa la noticia que le comunicó su amiga Aurorita (Nuria Mateu). Se le vino el mundo abajo en cuestión de segundos.

Valeria (Nahitzory González) y Jeremías (Jesús Jaén Montenegro), sus hijos, buenos para nada y exigentes como ellos solos. tampoco estaban preparados para lidiar con tan inesperada situación.

Rabia, frustración y miedo sentían los tres. Por razones distintas, claro está. Ahora el mundo lo veían con otros ojos. Pero, era demasidado tarde. ¿Lo sería del todo? ¿No habría nada que ganar, nada qué aprender de esta difícil experiencia?

De como enfrenta una familia disfuncional (madre e hijos) una enfermedad terminal trata “Casa en orden”, tragicomedia que está en cartelera en el Teatro La Plaza, en Obarrio, con dirección de Ricardo Martino, hasta el 24 de septiembre de martes a sábado a las 8:00 p.m. y los domingos a las 6:00 p.m.

Antes que cogiera cuerpo en su cuerpo el mal, la vida de María no era envidiable. Pero, vivía. Se iba a la cama sin la preocupación de si abriría los ojos o no al día siguiente. Tampoco temía por el futuro incierto de sus hijos. Los veía crecer insensatos como muchos adolescentes y jóvenes de esta y otras épocas, centrados en el día a día, en asuntos triviales, en ver correr las manecillas del reloj sin que esto les quite el sueño porque tienen casa y comida seguros.

No importa cuánto les recriminen sus progenitores por su indolencia y aunque los amenace con ponerlos de patita en la calle para que se hagan hombres o mujeres responsables, se valgan por sí mismos y se ganen el sustento, los chicos saben que por lo general no pasará de eso, de meras amenazas.

El giro de los acontecimientos coloca en una difícil encrucijada a los tres y es precisamente Aurora, la amiga leal, inseparable, de la secundaria, de María, quien viene a “tomar a agarrar al toro por los cuernos”. Es la que les pone los puntos sobre las íes a los tres y les recuerda que familia es familia, como los amigos, hay que estar juntos en las buenas y en las malas, para no sucumbir.

La tragicomedia “Casa en orden” es una invitación a vivir la vida a plenitud, recibiendo cada día con la mejor cara y disposición.



Fuente: Panamá América