Indígenas piden "cepo" para Tonelada y Bugaman



 

Luego que el dirigente juvenil indígena, Ricardo Miranda, denunciara el miércoles como dos cuentas de Instagram utilizaban su imagen para discriminar al pueblo Ngabe Bugle, las reacciones de los grupos indígenas no se hicieron esperar y este jueves pidieron incluso castigar en el “cepo” a los propietarios de ambas cuentas.

Las cuentas que fueron identificadas como propiedad de Cristian Maldonado, mejor conocido tonelada, promotor musical y para el humorista Jaime Chong conocido como “Bugaman”, fueron denunciadas por Miranda ya que utilizaban su fotografía donde al fondo cantaba una persona mostrando todo tipo de insultos a los indígenas Ngabe, según Miranda.

Luego de la denuncia, grupos indígenas solicitaron que las dos personas propietarias de estas cuentas, sean llevadas al “cepo” como un castigo por sus actos de discriminación en contra de los Ngabe.

Edwin Javilla, miembro del consejo Nacional de la juventud Ngabe de Panamá y presidente de la juventud Ngabe capítulo de Chiriquí, utilizo su cuenta de Instagram y envío un mensaje a los dos personajes de la farándula panameña.

 “No soy racista, estoy en contra de toda forma de racismo y discriminación, yo creo en los seres humanos y que todos debemos ser respetado independiente del color de piel, exigimos “Cepo” para Tonelada_pty y Bugaman” expresó Javilla.

Ricardo Miranda, presento este jueves una denuncia ante el ministerio público en el edificio Avesa  por el delito contra el honor y la dignidad en contra de estas dos personas, por utilizar su imagen discriminado a la población Ngabe y su persona.

Que es el cepo

El CEPO, es un instrumento de tortura para obligar a las personas acusadas de un delito a aceptar la condena impuesta o también como un castigo y  consiste en colocar las piernas del acusado en dos orificios hechos en un tronco de madera lo que impide que la persona se pueda mover y causa un dolor muy fuerte.

Por lo general, la víctima es colocada en medio de la comunidad como un acto de exhibición.

 



Fuente: La Critica