2017, año de crecimiento y de redefinición de prioridades

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En 2017, Panamá crecerá alrededor de 6%, lo que hará de la economía nacional una de las más dinámicas de la región, pero a la vez el país se encuentra en momento crucial para redefinir modelos de negocio y prioridades que transformen las tasas de crecimiento en un desarrollo sostenible y de mayor calidad.

Estas son algunas de las conclusiones que se pueden extraer del Foro Visión 2017, celebrado este martes 17 de enero, organizado por el diario La Prensa y el semanario Martes Financiero.

El viceministro de Economía, Iván Zarak, dijo durante su intervención que el ritmo de crecimiento del país es varios puntos superior al promedio regional. Luego de dos años de recesión, América Latina en su conjunto crecerá este año 1.2%, según la mayoría de las estimaciones internacionales.

La debilidad económica de la región ha afectado el desempeño de las actividades locales vinculadas al sector externo, como el Canal, los puertos o los servicios logísticos. La recesión de grandes economías de Suramérica y la devaluación de las monedas hacen que los servicios que ofrece Panamá sean menos demandados y más costosos para los principales socios comerciales del país.

Por su parte, indicadores como la venta de automóviles y combustibles, la generación de energía, la construcción y la intermediación financiera generan un dinamismo a la economía.

En 2017 el presupuesto general contempla inversiones por $4,165 millones, que estarán enfocados en sectores como vivienda, salud, educación y movilidad y transporte.

Proyectos como las líneas del Metro de Panamá, el cuarto puente sobre el Canal y la ampliación de carreteras que conectan la capital con el interior del país, la renovación urbana de Colón, la construcción de viviendas sociales, así como los programa de agua y saneamiento y la construcción de hospitales, recibirán buena parte de los fondos de inversión este año.

Gina Montiel, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Panamá, coincidió en que el país registrará la tasa de crecimiento más alta de América Latina.

Montiel destacó el potencial de Panamá como hub logístico de la región en un momento en que las tendencias de proteccionismo internacional pueden dar más valor al comercio intrarregional, que actualmente solo representa el 20% de los intercambios que hacen los países latinoamericanos.

Las elevadas tasas de crecimiento que ha registrado Panamá en los últimos años han servido para reducir los índices de pobreza y de desigualdad, pero todavía en zonas rurales y especialmente comarcales persisten niveles muy altos de pobreza y, en algunos casos, la desnutrición infantil se compara con la de países del África subsahariana, comentó Montiel.

Para combatir esta lacra, la representante del BID hizo énfasis en la necesidad de definir prioridades para mejorar la calidad del crecimiento.

“El crecimiento no va a permear si no generamos capital humano. No se hace nada con transferir recursos si de alguna forma no generas la capacidad para que el panameño se incorpore al mercado de trabajo”, indicó. La educación, la descentralización territorial, la sanidad, generar confianza en las instituciones y en la contratación pública y promover la transferencia de la capacidad gerencial del sector privado al público son algunas de las claves planteadas para conseguir estos objetivos.

Uno de los sectores que siente el impacto del lento crecimiento global y de la transformación de los modelos de negocio es el logístico.

Carlos Urriola, presidente de SSA International, dijo que 2016 había sido el año con mayores cambios en la industria. Cambios marcados por la consolidación de navieras, la reorganización de las grandes alianzas del sector y las nuevas tendencias en el consumo.

El ejecutivo advirtió de que en otros países de la región están haciendo inversiones en infraestructuras para sacar provecho de la ampliación del Canal de Panamá mientras en el país se debate si se amplía la oferta portuaria.

Además, recomendó que se revisen las leyes de comercio electrónico para convertirse en una plataforma de la región, un nicho que tiene un gran potencial de desarrollo.

El sector energético también vive un momento de transición con oportunidades para Panamá, que tiene capacidad para convertirse en un hub en materia de energía.

Miguel Bolinaga, gerente de AES Panamá, dijo que el mercado no solo es local, sino que se podrá vender energía a otros países de la región.

Bolinaga agregó que uno de los desafíos del país pasa por asegurar el abastecimiento energético necesario para el crecimiento de manera eficiente, sostenible y competitiva.

“No podemos tener precios más elevados que Costa Rica, Colombia o Nicaragua, porque el inversionista se va a ir para allá”, comentó.

Más información en la edición impresa de La Prensa del miércoles 18 de enero de 2017…

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Fuente: La Prensa